Las mudanzas hacen que el estrés aumente, son mucha responsabilidad y nuevos retos en el proceso. Ya sea que la mudanza requiera una reubicación inmediata debido a una oportunidad de trabajo inesperada, una emergencia familiar, una situación financiera o una dificultad con su arrendador, las mudanzas inesperadas son factibles, incluso cuando solo tenga unos pocos días.

Tan pronto como sepas de tu mudanza, comienza los preparativos de inmediato. Afortunadamente hay algunas formas de empacar y desempacar más rápido, reducir la cantidad de trabajo y, en última instancia, hacer que el proceso sea un poco más fluido de lo que sería de otra manera.

Establece un presupuesto. La mudanza puede resultar costosa, y no querrás gastar demás. Si tiene muebles como tocadores llenos de ropa, deje la ropa allí en lugar de sacar todo y empacarlo por separado. Los encargados de la mudanza pueden envolver su tocador y asegurarse de que ninguno de los cajones se mueva.

Crea dos listas para tu mudanza: una lista de para empaquetar y una lista de para desempacar. Aparta las cosas importantes en una caja especial donde podrás guardar: ropa para unos días, equipo para hacer ejercicio, zapatos favoritos, artículos de tocador, documentos importantes, chequera, comida para ña mascota, medicamentos, etc.

Planifique los suministros de embalaje. De esta manera, puede estar seguro de no exceder tu presupuesto.

No muevas comida. Ponte la meta de comer la mayor cantidad posible de alimentos que ya tiene en casa antes de que llegue el día de la mudanza.

Llama a las empresas de servicios públicos tan pronto como sepas que te mudas. Por eso te recomendamos llamar a Mudanzas Álvarez Gutiérrez.